domingo, 12 de julio de 2009

ALHAMA DE MURCIA - Julio 2009

ALHAMA. Es uno de esos pueblos donde se mezclan las culturas y tradiciones de sus habitantes, siendo ejemplo de convivencia y de respeto entre las distintas razas y nacionalidades de todo el mundo.


Este pueblo de unos dieciocho mil habitantes, situado en plena sierra de ESPUÑA en la comunidad de MURCIA, la economía y fuentes de ingresos son la agricultura y la industria cárnicas y del calzado, donde más del cincuenta por cien trabaja en la factoría del POZO. Ahí me mandaron a trabajar, comenzamos a primeros de ENERO, las instalaciones del frió industrial de la nueva zona de la factoría.


ROBERTO, JOSE, y YO , estábamos hospedados en el hotel los BARTOLOS, donde cenábamos y desayunábamos, para comenzar a trabajar a las ocho de la mañana donde fichábamos al entrar, todos los días. Más tarde irían sumándose a la plantilla LUIS, TONI, y más tarde, ALDO y JORGITO. Así formamos un equipo: LOS CARAS PINTADAS.


Por las noches salíamos a cenar a una pizzería, llamada TIVOLI , en la esquina del piso que alquilamos a MARTI, el de la parafarmacia, que estaba bajo en la planta baja, junto el garito que solíamos acudir por la noche a hacernos unas cervezas y jugar unas partidas al billar americano. Que nos reíamos mucho y lo pasábamos bien.
La dueña era una chica muy flaca y muy forofa del “Barsa”, estaba enamorada de la legión, ya que todos los años desfilaban en semana santa y el local se llenaba de caballeros legionarios. Cuando le cantabas “la novia de la muerte”, se le ponían los pelos de punta de la emoción. Le apodamos “la FLACA”, estaba casada con un zagal muy gordo, muy buena pareja.

Vivíamos en un piso bajo el cerro del castillo muy céntrico, donde en semana santa veíamos los desfiles de las cofradías con sus pasos, siendo estos de interés turísticos regional.
Por las tardes salíamos a dar una vuelta por el pueblo visitando los restos arqueológicos romanos de las aguas termales convertidas en LOS BAÑOS, un lujoso balneario en los años treinta y visitado muy a menudo por el ilustre doctor RAMON Y CAJAL.


También salía al cine de verano, aunque las películas no eran buenas, por lo menos estabas tomando el fresco de la noche. Esta era la única distracción que había en el pueblo, aparte de salir a comprar la comida, tirar la primitiva, y una vez al mes, cortarme el pelo en la peluquería del señor Manolo, que me dejaba un bonito corte de pelo, por ocho euros que cobraba con propina incluida.
No me quiero olvidar de los compañeros MIGUEL Y RAUL, los cuales hicimos una buena amistad pues de vez en cuando, salíamos a tomar unas cervezas y escuchar las canciones de MALU, que les gustaban mucho.
Tuvimos una buena convivencia, el trabajo era bueno, lo pasábamos bien.
Hasta que un DIA, el dieciocho de MAYO, los jefes “EL CHIQUILICUATRE” y “EL ZAMBOMBA” decidieron darnos, a LUIS y A MI, el finiquito y final de contrato. Así que sintiéndolo mucho cogimos los trastos y volvimos a casa, a engrosar esa larga lista del PARO.
El DIA veintidós de MAYO yo cumplí sesenta años, Luís Y YO volvimos a AHLAMA para celebrarlo y despedirnos de todos los compañeros. Fuimos a cenar, luego nos tomamos unas cervezas en unos garitos y aproximadamente a las dos de la mañana nos despedimos con un abrazo y un fuerte apretón de manos, nos dijimos hasta la vista. Chaoo.


ROBERTO, JOSE, ALDO, JORGE, TONI, LUIS, MIGUEL Y RAUL, a todos, daros las gracias por haberme aguantado todas mis cosas y haberme aceptado como uno más. Mi gratitud por haberme respetado, sabiendo que a veces ha sido difícil, porque sé que me repito y no me callo ni debajo del agua. Bueno, no nos pongamos triste ya que el mundo como dice el tango: Gira y gira .

Bueno lo dicho, aquí me tenéis para lo que necesitéis, en La Cañada. CHAOO . CALATRABO.

domingo, 16 de noviembre de 2008

JABUGO - 30 De Octubre de 2008

JABUGO, es un pueblecito enclavado en plena sierra de ARACENA, al norte de Huelva, muy cercano a Portugal y rodeado de pueblos muy bonitos y pintorescos, con unas vistas maravillosas, de castaños y alcornoques.


El pueblo es pequeño pero acogedor y muy tranquilo, tiene aproximadamente más de dos mil quinientos habitantes, una iglesia de san MIGUEL, en plena plaza, en el centro del pueblo, llamada del JAMON, tiene una calle de san BERNARDO que es la primera que conozco.


Sobre el JAMON y sus embutidos se desenvuelve toda la economía y trabajo del pueblo, por su clima muy apropiado, para tan buen manjar, el pata negra ibérico.
Existe en el pueblo una cantidad de tiendas, comercios y restaurantes que dedican todo sus negocios a la venta del JAMON y embutidos con denominación de origen JABUGO, de visita obligada, el 5 J y el comer migas CON PANCETA en el restaurante LA CAÑADA.


También tiene unas cuantas fábricas y secaderos de jamones, a las cuales me mandaron a trabajar, junto a mis compañeros. Estuvimos instalando las cámaras de frió de uno de esos secaderos, nos hospedábamos en un piso del centro muy grande y cerca del trabajo.
Allí estuvimos ALDO, TONI, JORGE y yo que escribo, CALATRABO, todos muy buenos compañeros de piso y de trabajo.


Os voy a contar mis aventuras en JABUGO: Salimos un martes por la mañana en tren, ANTONIO y yo, nos dirigimos a la estación del norte en VALENCIA, ya teníamos los billetes del tren comprados que salía hacia SEVILLA. A las once de la mañana llegamos a Valencia, a las diez y media compramos unos bocadillos y una botella de agua y cargados con todo el equipaje nos sentamos a esperar que llegase el tren, por cierto muy puntual. Subimos al tren en clase turista y colocando los equipajes tomamos asiento, no tardo en arrancar y se puso en movimiento.


Me vino a la memoria aquel viaje a BARCELONA, que hice hará mas de cincuenta y seis años, en la misma estación por distintos motivos, con muchos más años pero con la misma ilusión, que aquella mañana de invierno, con mi madre y mi hermana, las recuerdo todas cargadas con maletas y bolsos, subiendo a ese compartimiento de madera. Ya no están esas locomotoras, con ese humo y ese sonido tan peculiar, la tecnología también ha cambiado en los trenes, ya no tienen ese encanto, todo se ha modernizado. La estación está restaurada y más bonita y más limpia. Ya no hay humos ni tantos ruidos, ahora es el tren de alta velocidad.
Nos acomodamos muy bien, el tren tenia vagón restaurante y servicios, hicimos el viaje muy bien, entre película, cabezadita ir y venir al vagón restaurante y alguna que otra paradita, se nos pasó el viaje largo pero bien.


Llegamos a SEVILLA a la hora esperada, las ocho de la tarde. Allí estaban esperándonos JORGE, ALDO y su novia GUISELA. Nos subimos al coche y en una hora nos presentamos en JABUGO. Nos instalamos en una habitación y al día siguiente comenzamos a trabajar.

Nos levantamos a las siete y media, desayunamos en el “Bar PARADA”, colacao y barquito. Después nos dirigimos a comenzar la jornada, uno de los secaderos más importantes de la zona, así toda la semana, hasta el sábado que tuvimos fiesta mediodía.


Por la tarde visitamos el pueblecito de al lado ARACENA, con su castillo en todo lo alto muy bonito. Se celebraba la fiesta del jamón muy famosa en toda la comarca, visitada por mucha gente para comprar jamones y embutidos. Estaba a rebosar de gente comiendo y bebiendo, ANTONIO y yo nos dimos unas vueltas, nos tomamos unas cervecitas y unos bocadillos y por la noche nos volvimos a JABUGO, todos cansados.

Al día siguiente nos levantamos para desayunar, queríamos ir de excursión, estaba todo cerrado. Preguntamos al primero que vimos y nos dijo que era pronto y que si no habíamos cambiado la hora, pues la verdad que no, esperamos un rato, desayunamos y nos fuimos de excursión, hacía un día muy bueno y soleado, de esos de otoño.

ANTONIO, JORGITO y YO, nos fuimos a ARACENA, a visitar otra vez la feria del Jamón. Almorzamos y visitamos la feria, paseando a ver la gruta de las MARAVILLAS, no pudimos entrar de tanta gente que había, pues nos fuimos a recorrer y visitar los pueblos de su alrededor, ALAJAR, un pueblecito en plena sierra morena.

En PEÑA DE ARIAS MONTANO subimos a la ermita y pudimos disfrutar de esos paisajes de castaños y alcornoques de esa bonita sierra, visitamos muchos pueblos más, en ZALAMEA, paramos a comer, continuamos algunos pueblos más, todo muy bonito y grandes paisajes.


Aparecimos en RIO TINTO, un pueblo minero muy bonito. Visitamos el museo minero, y fuimos a JARA, una estación del ferrocarril minero y que ahora se utiliza para hacer excursiones en tren. Sacamos las entradas y nos subimos al trenecito que bordeando el rió Tinto, contemplamos todas las explotaciones mineras.


Y con las explicaciones de una guía que nos relató toda la historia de la minería y el pasar de las aguas del rió TINTO, que como su nombre nos indica son del color del vino tinto.
Llegamos a la estación de los FLAIRES, donde cambió la maquina de sentido y pudimos bajar hasta la orilla del río.


Fue muy divertido y bonito, visitamos algunas cosas más. Se nos pasó el Domingo y el lunes, vuelta a empezar.
La semana fue corta y fría. Estuvo lloviendo todos los días, aun así trabajamos bien, el Jueves salí a comprar JAMON y embutidos, quien está en JABUGO y no compra un buen jamón pata negra una vez en la vida.

El viernes hicimos las maletas, por la mañana junto con los jamones, cargamos la furgoneta ANGEL, ANTONIO Y YO y despidiéndonos de ALDO Y JORGITO, arrancamos el motor dirección a VALENCIA. Hasta la vista, JABUGO. Chaoo.

MENDA, MATÓ A MENDO Y MENDO MATÓ A MENDA, AQUÍ TERMINA LA HISTORIA EN LA FERRETERÍA DE DON MENDO, EN PLENA SIERRA MORENA. FIN.

domingo, 5 de octubre de 2008

El Motorista

Se fue terminando el trabajo en BENIDORM, pero yo aún seguía con otros compañeros de trabajo, en especial mi compañero PACO, que tenia un SEAT 127 nuevo. Era un coche que ya corría bastante en aquellos tiempos, salíamos los Lunes a las siete de la mañana, colocaba la cinta de MARIA DOLORES PRADERA y todo el viaje a todo volumen escuchando sus canciones. En tres horas nos metíamos en BENIDORM, no estaba la autopista terminada.
Este PACO era muy buena persona y trabajador, pero le gustaba un poco la bebida, cosa que en más de dos ocasiones nos llevó a situaciones de mucho peligro. Día si y día no, cogía unas cogorzas de miedo, que a mi me tocaba llevarlo a la pensión, a acostarlo a dormir. La cosa que tenia es que estaba tan acostumbrado, que al día siguiente se levantaba para trabajar como si nada, tan nuevo.




Veníamos un Sábado por la mañana hacia casa, a pasar el fin de semana con la familia, escuchando a todo volumen las canciones de MARIA DOLORES PRADERA, que eran las que mas le gustaban y con alguna copa de más. Yo todo acojonado, no sabia donde cogerme, y diciéndole a cada momento: “che PACO, no corras tanto”, y él me contestaba siempre lo mismo: “que poriguita que eres”. Llegamos a la recta de OLIVA y empezamos a oír un ruido muy fuerte y extraño encima de nosotros, con la música a todo volumen, menos mal que llevábamos las ventanillas abiertas, nos asomamos y mirando para el cielo vimos un helicóptero que volaba casi encima de nosotros. PACO empezó a decir: “que querrá este tío, se ha vuelto loco tan bajito que va”. El helicóptero era de tráfico y enseguida comenzó a hablar por sus altavoces diciendo: “el coche SEAT 127 matricula …..V sepa que esta denunciado por un adelantamiento indebido”. Lo repitió dos veces, tomó altura y nos dejo alucinando, sobre todo a PACO que tuvo que pagar la denuncia.




No fue ese el único caso, nos pasaron muchos más, sobre todo cuando iba un poquito caliente. Teníamos novia los dos, un viernes por la noche cenando se le metió en la cabeza de venirnos a VALENCIA, cosa que hacíamos los sábados por la mañana, pero se puso tan pesado y tan pelma que no tuve más remedio que hacerle caso, y venirme con él. Salíamos de BENIDOR sobre las diez de la noche, con MARIA DOLORES PRADERA a todo volumen y fumando un cigarro detrás de otro. Llevábamos alguna hora de viaje y al coger las curvas de GATA DE GORGOS, vimos un motorista que nos seguía haciéndonos señales. Cuando tuvimos que reducir la velocidad por la cantidad de curvas y cuestas que venían y cuando el motorista nos dio alcance, comenzó a sonar la sirena, dándonos señales para que paráramos en la cuneta. PACO bajó la música y mirándome dijo: “¿y esta flor que querrá a hora?”.




El motorista era de la guardia civil de tráfico. Cuando aparcó su moto, se dirigió a PACO y saludando dijo: “los papeles y el carné de conducir”. El guardia se quedó mirándonos y comenzó a escribir. PACO le dijo: “¿que me va a denunciar? … ¿y por que?”. El guardia, todo enfadado y muy cabreado le dijo: “por no obedecer las señales del agente, voy detrás de usted más de cinco Km. Al salir de BENIDORM le hice el alto y usted casi me atropella. Así que dé gracias por no llevármelo detenido y otra vez valla más despacio, que casi no lo puedo coger de lo que corría”. PACO me miró otra vez y riéndose me dijo: “¿tú lo has visto?” – “pues la verdad que no, entre fumar, charrar y escuchando a la PRADERA, no nos enteramos de nada”. Le firmó la multa el guardia se dio media vuelta y nosotros arrancamos EL 127 y nos venimos hacia VALENCIA.




Tuvimos muchas más, PACO no ganaba para multas. Yo con este me jugué la vida muchas veces y tuve mucha suerte, no tuvimos accidentes graves pero sí muchos. No sé nada de él, si seguirá bebiendo o lo habrá dejado.
Os dejo me voy a ver como queda el VALENCIA que juega la final de la copa del rey. A ver si la gana. Y si bebes no CONDUZCAS. Chaoo

La envidia te come

La envidia es una de las cosas peores que nos puede ocurrir a lo largo de la vida, nacemos egoístas, pero la vida nos enseña que hay que tener otros valores, como la humildad y la sencillez y desterrar la envidia de tu corazón, también se puede tener envidia sana, como digo yo: envidio la naturaleza, la sabiduría, la educación y el saber comportarse respetando a todo ser vivo, cada momento de nuestra vida.

La envidia como no es una cosa que se ve o se toca, todo aquel que la padece, lo va matando poco a poco y el que la padece no se entera nunca, va perdiendo amistades, amigos, familiares y no les importa, no se dan cuenta.

Os voy a contar una fabula de un sabio:

“Había una vez un pobre y viejo sabio que vivía en la mas mísera de las pobrezas. Siempre se estaba lamentando y quejándose de lo pobre que era, pues no tenia ni para comer.
Todos los días daba unos largos paseos recogiendo hierbas para poder alimentarse, se lamentaba y siempre estaba diciendo que era un pobre desgraciado, que tenia que comer hierba para no morirse de hambre, siempre se estaba quejando y envidiando a los demás.


Un día dando esos largos paseos, recorriendo largas distancias y cogiendo toda clase de hierbas para comer, girando la vista y dándose la vuelta, vio todo sorprendido y extrañado que había otro sabio que le seguía y que iba cogiendo y comiendo todas las hierbas que él masticaba y tiraba. Entonces se dio cuenta que aún habían sabios más pobres que él.
Nunca más se volvió a lamentar, le enseñó que aún hay gentes que viven mucho peor.”

No envidiemos a los que más tienen, pensemos en que hay gente que viven peor que nosotros, que lo importante es la salud y el ser feliz cada día con todos los que nos rodean, tengan más o tengan menos y vivir sin que la envidia te martirice y te coma.


Hay que tener amigos, ayudar a todos los que puedas, no ser egoísta, tener la conciencia tranquila y dormir largo y tranquilo a pierna suelta por las noches. En pocas palabras, no ser envidioso y como digo yo: “rot, pet, bufa y calcetín”.

Este capitulo, va dedicado a la señora CARMEN. Chaoo me voy a ver la televisión de plasma que me he comprado.

domingo, 20 de julio de 2008

CURRITO

La Naturaleza es la que nos brinda esa libertad, nosotros decidimos si queremos ser libres, o al contrario estar toda la vida atado, viviendo en una jaula. Lo bonito es volar y ser libre como un pájaro.
Tengo en el patio de nuestra casa un cedro que tendrá sobre los cuarenta años, es muy bonito, está todo verde y da una sombra muy buena, que en verano, me siento a leer y tomar el fresco.


Todos los años vienen a anidar unos pájaros muy pequeños, que construyen sus nidos y después de criar desaparecen hasta el año siguiente. Este año hemos sido testigos toda la familia de uno de esos hechos, de cómo la naturaleza desarrolla la vida y nos enseña a vivir y querer las cosas, las más insignificantes, como ésta que os voy a contar.
Sobre el mes de Abril apareció un pequeño pájaro en el patio revoloteando debajo del cedro. Todos los días aparecía revoloteando y cantando. Nos llamo la atención, porque volaba a una altura más bien baja, unos tres metros. Todos los días nos hacía la visita, parecía que nos estuviera conociendo, para llevar a cabo una importante misión. Después de varios días, apareció con una ramita en el pico y después de depositarla en las ramas bajas del cedro, nos dimos cuenta que comenzaba a construirse su nido. Muy bajito y en presencia de todos, no se asustaba, parecía que fuera uno más de la familia. Incansable, todo el día haciendo viajes y poco a poco, el nido iba tomando forma. Cuando éste estuvo terminado, quedó de lo más bonito, todo muy currado, de ahí el nombre que le pusimos, CURRITO.


No tardó en poner tres huevos. Ahora le tocaba el trabajo de incubarlos en todo momento. Siempre estuvo solo, no tenia pareja y aunque le hemos puesto CURRITO, creemos que era una hembra.
Yendo y viniendo se pasaba los días se iba a comer y luego al rato aparecía para seguir incubando los huevos. Nos metimos en el mes de Mayo, por cierto muy lluvioso este año 2008, todos mirando al nido, viendo el agua que estaba cayendo y que se estaría mojando. A NACHI se le ocurrió hacerle un toldo, con una bolsa de basura cogida de la rama de encima y con unas pinzas. Vimos que fue un acierto, el pájaro y el nido ya no se mojaban. Siguió un tiempo incubando, hasta que un día vimos asomar una cabecita y otra y otra hasta tres.


Ahora le tocaba lo más difícil, sacarlos adelante él solo, dándoles de comer y cuidándolos como si de tres bebés se tratara. Se pasaba el día yendo y viniendo, trayendo comida y empapuzando a las tres bocas, que muy abiertas asomaban sin descanso cada vez que acudía al nido.
Comenzó el calor del mes de Junio, el toldo le valió para hacer sombra. Los polluelos empezaron a plumar y a crecer, CURRITO seguía sin descanso, un día tras otro, dándoles de comer y cuidándolos. Llegó el día esperado, de comenzar a volar y dejar el nido. Era primeros de Julio. No parecía fácil, era la primera vez. Los polluelos ejercitando las alas, pero sin atreverse, con algo de miedo por comenzar la vida. La madre, invitándoles a abandonar el nido, yendo y viniendo, enseñándoles cómo y a dónde. Un lenguaje que cualquiera entenderíamos, pero cuando no se encuentra uno seguro y con cuatro gatos que tenemos, rondando por debajo, cualquiera se hace el ánimo … Al darnos cuenta de la situación, encerramos los gatos y vigilamos todos los movimientos. Así estaríamos unos tres días. Los polluelos no se hacían el ánimo y Churrito se desesperaba arriba, abajo, para aquí y para allá. Nada, no había forma de hacerlos volar. Por fin, llegó el momento esperado. Tuvimos la suerte de ver cómo se lanzaban al aire y revoloteando muy torpemente, alzaban el vuelo, como de un avión se tratara. Salió el primero, voló unos diez metros hasta alcanzar unos cipreses. El segundo en seguirle, también voló hasta llegar a la valla y el tercero, al alzar el vuelo, calló al suelo. Menos mal que estábamos vigilando y no estaban los gatos. Nada, intento fallido. Lo cogimos y lo volvimos a colocar en el nido. CURRITO seguía allí animando con sus cantos e invitándole a volar. Después de un buen rato, el polluelo se volvió a hacer el ánimo y sacó sus alas. Revoloteó encima del nido y dando un pequeño salto, comenzó a volar. Esta vez sí lo había logrado, ya era libre, podía volar y recorrer largas distancias. CURRITO también se marchó volando y cantando, como si nos dijera: “¡Misión cumplida!”, y se despidiera de todos nosotros.


NACHI y yo nos quedamos muy tristes, viendo el nido vacío y que nos habían abandonado. Pero este es uno de los ejemplos de la vida, todos abandonamos el nido alguna vez. No sabemos si el año que viene volverán a anidar y si CURRITO nos volverá a visitar, o alguno de esos polluelos convertidos en grandes voladores, pero lo que sí sabemos es que la naturaleza, con la historia de CURRITO, nos ha enseñado a vivir, luchar y amar la vida y la libertad: “Quien sois vos que desde esa muralla me parláis”. Me voy a dar un buen bañito en la piscina, chaoo.

El Boom de Benidorm

En los años setenta, cambié de empresa, una de Valencia, que tenía mucho trabajo en Benidorm, se llamaba SEBASTIAN GARCIA DEL OLMO. También muy buen jefe. Comenzaron las construcciones y edificaciones de los apartamentos y de hoteles, lo que se llamó el BOOM del turismo DE BENIDORM.
La empresa instaló muchos apartamentos y hoteles, nos tiraríamos más de cinco años trabajando en ese BOOM. Todos los años yendo y viniendo, los Lunes a las siete de la mañana para allí y el Sábado a las nueve por la mañana para aquí. Llegamos a ser más de veinte operarios, íbamos en un SEAT 600, cinco plazas con las bolsas y todos muy apretados.


Nos costaba más de cuatro horas el viaje. Entonces no estaba la autopista y el 600 no corría más, en recta unos 80 Km y en curvas, cuando cogías las de PEGO, a unos treinta Km. El viaje era largo y divertido, nos turnábamos a mitad de camino a conducir, pues era un palo a esa velocidad. El 600 no nos dejó tirados nunca en la carretera.
Estábamos instalando el hotel más grande y lujoso de Benidorm, se llamaba EL DON PANCHO.



También hicimos EL SELOMAR, EL MOVIDIK, LOS PELICANOS y otros más. Comenzábamos a trabajar a las siete de la mañana y terminábamos a las diez. No veíamos la luz del SOL, siempre trabajando. Teníamos muy buen jornal, hacíamos destajos y muchas horas.
Nos hospedábamos en un hostalito en el que trabajaban toda la familia. Nos trataban muy bien, por el tiempo ya éramos de la familia, siempre íbamos a él. Nos tenia la habitación reservada, en invierno no tenía a nadie, solo nosotros y algún representante, pero en verano trabajaban con una agencia y se llenaba de ALEMANAS. En invierno estaba solitario, no se veía un alma, solo los cuatro trabajadores. BENIDORM era un cementerio, la diversión era cenar y hacer las quinielas con el tío BLESA, que era el dueño del hostal, y ver la Tv para comentar las jugadas de fútbol.


Al hijo del dueño le tocó una quiniela millonaria. Era un chaval de nuestra edad, hablaba inglés y alemán, era un ligón de todas las extranjeras, con su Mercedes descapotable, no se le resistía ninguna inglesa ni alemana. A parte del dinero que ya tenía, le tocó aún unos millones más … el dinero llama al dinero ...
Trabajaba con nosotros FRANCISCO, que era cordobés. Cariñosamente y por ser el mayor de todos, unos cincuenta años, le llamábamos “el Churro”. Nos cuidaba como si fuéramos sus hijos, todos gente joven, unos veinte años. Lo suyo era la compra, le encantaba ir a comprar, a regatear con las vendedoras como si fuera una “tía María”. Por las mañanas cogia una lista y comenzaba a apuntar a cada uno lo que quería para almorzar y para comer. Así los veinte, todos los días, él disfrutaba como nadie. También se gastaba muy poco, pues tenía que mantener la familia. Desayunábamos y cenábamos en el bar.


Un día nos invitó a unas copas y unos cubatas después de cenar, por su cumpleaños. Era verano, después nos íbamos a la discoteca “el 007”, muy famosa en BENIDORM. Se llenaba de extranjeras. Habíamos cenado y el camarero nos sacó con los cafés una botella de Brandi 103, cuando el camarero la iba a retirar, otro y yo le dijimos que no la retirara, que la pagaba FRANCISCO, él puso mala cara pero nos dijo: “yo la pago pero os la tenéis que beber, los dos solitos”. Nos miramos y por hacerle gasto, comenzamos a beber la botella de 103, hasta dejarla vacía. No sé lo que le costaría, pero a mí sí que sé lo que me costó y recuerdo:
Nos fuimos a la discoteca, comenzamos a bailar y dar vueltas, cuando el brandi comenzó a hacer efecto, el otro y yo nos miramos y dijimos: “que jodidos y que mal estamos”. Recuerdo que salimos a la calle, todo nos daba vueltas, nos sentamos en la puerta de “BANANAS” y a allí comenzó el repertorio, haber quien tiraba más, ahora tu, ahora yo, solo veía a los Turistas extranjeros que pasaban y se paraban a mirar, a reírse y algunos hasta fotos nos hacían como subvenir. Menos mal que allí estaba PEPITO, un aprendiz que trabajaba también con nosotros, y cogiéndonos a cada uno por el brazo, nos empezó a llevar al hostal para acostarnos y dormir la borrachera. A mí todo me daba vueltas, era la primera borrachera, no podía ni andar, solo pedía un taxi, cosa que el aprendiz, con cachondeo nos decía estirándonos y haciéndonos andar: “taxi os lo voy a dar yo”. Nos acostó. Todo seguía igual, dándome vueltas, creí que me moría. Cuando sonó el despertador a las seis y medía, yo no me podía mover de la resaca que tenía, pero no tuve más remedio que levantarme, el trabajo es el trabajo. Menos mal que el encargado era un buen tipo, y a mí me mandó a la sala de máquinas y allí me tiré toda la semana pegando cabezadas y al otro en las habitaciones que estaban con camas, probándolas casi todas, más de trescientas habitaciones.


Todo el mes me duró la borrachera y la resaca, lo pasé muy mal. Le tome aprensión al 103, cuando veía la botella me entraban nauseas. Es la única vez que me he emborrachado en toda la vida y como lo pasé tan mal, no he vuelto a probar la bebida y repetir la historia.
Bebo cerveza, sobre todo en verano, tan fresquitas y con el calor, frente a la playa, en el chiringuito, sientan y me caen tan bien que es todo un placer.¡Por fin España ha sido campeona de Europa!. Hasta la próxima, Chao.

domingo, 29 de junio de 2008

JUEGOS EN LA CALLE CERVANTES – Capítulo 2

“CHURRO, MEDIA, MANGA, MANGOTERO”, también era juego de invierno, consistía en lo siguiente: Había un jugador que hacia de almohadilla y un determinado numero de jugadores, los que en ese momento se encontrase en el sitio, tantos saltadores como paganos. El almohadilla se respaldaba contra la pared para sujetar a los jugadores, que agachados se colocaban uno detrás de otro. Cuando estaban todos en sus sitios el primer saltador gritaba, “¡churro va!” y saltaba encima de los que estaban haciendo de burro lo más lejos posible, pues tenía que dejar sitio para el resto de saltadores. Cuando todos habían saltado lo mas rápidamente posible el saltador que mejor colocado estaba decía señalando en el brazo la opción que pedía, “churro, media manga, mangotero”, y preguntaba, “dime lo que es”. El jugador que debajo estaba y que no podía ver, decía lo que se figuraba que el de arriba había marcado, si no lo adivinaba el juego estaba perdido y seguían de burro. El jugador almohadilla era el que hacia de arbitro, las chicas también jugaban.



“MANOS ARRIBA”, es te juego también era más de invierno por la oscuridad de la noche, era un poco tipo militar, se trataba de lo siguiente. No había numero determinado de jugadores, los que en ese momento estuviesen, lo que si que había eran uno o mas paganos, parecido al escondite. Los paganos se tapaban la vista y comenzaban a contar hasta cien, en ese momento comenzaba el juego, todos escondidos se empezaban a buscar cuando se encontraba a alguno se decía manos arriba y se llevaba preso a un lugar destinado así hasta llegar a la totalidad de los jugadores. Tenía que haber un centinela en el calabozo por que si no podía llegar otro jugador y liberar a todos los prisioneros diciendo, todos mis amigos salvados y vuelta a empezar el juego


“PIC Y PALA”, en este juego se empleaba un “pic” de madera, que era un trozo de palo redondo de unos quince centímetros de largo y uno cinco de gordo, con las puntas afiladas como un lapicero y una pala de madera como las del frontón pero cuadradas, había un tirador y un determinado numero de jugadores. Se marcaban dos líneas en el suelo, de unos veinte metros de separación. El tirador se colocaba en una y el resto de jugadores se colocaban en la otra. El juego se trataba de lo siguiente, el tirador decía “¡pic va!”, picaba y lanzaba lo más lejos posible, traspasando la segunda línea, y el resto de jugadores trataban de coger el “pic” en el aire. Si lo lograban, el que cogía el “pic” se colocaba de tirador y vuelta a empezar la partida y si no el tirador los llevaba hacia delante hasta que alguno pudiera atraparlo había distintas modalidades, esta era a “empomar” o a coger el “pic”.



“EL VEO VEO”, también era un buen juego. Nos colocábamos delante de un escaparate y nos pasábamos horas jugando a “El pare carabassot”, otro juego que se jugaba en corro y todos sentados en el suelo. Este juego ya era más de verano. Se jugaba así. Había un “pare carabassot” y un numero de jugadores, cuanto mas mejor, todos numerados, y comenzaba el juego que era un trabalenguas. Tenías que estar muy atento, si fallabas estabas eliminado. Comenzaba, diciendo, “el pare carabassot te dos carabasses” y el numero dos contestaba “com que dos carabasses?” y el “pare carabassot” decía “¿que cuantes?”, el jugador decía “pues cuatro” y así sucesivamente hasta que fallaba un jugador que quedaba eliminado. El último jugador que aguantaba sin fallar era el ganador y se convertía en el “pare carabassot”